
Por este motivo, si estamos inactivos, a veces nos sentimos infelices. Es de naturaleza humana esforzarse y luchar contra algo que se nos resiste. Superar obstáculos se convierte en el placer de la existencia.
Los obstáculos pueden ser de tipo material, como emprender cosas, o de tipo espiritual, como el estudio y la investigación. La victoria sobre ellos, son placeres completos de la vida. Si faltan ocasiones, el ser humano las busca, y su naturaleza le empujará inconscientemente a tramar intrigas o buscar peleas según las circunstancias. Esto ocurre con los adolescentes, que quieren probar sus fuerzas, capacidades, habilidades...y a veces recurren a las peleas con este fin. También existe personas de todas las edades, que dedican su tiempo a ocuparse de la vida de los demás en vez de centrarse en su propia existencia.
Aristóteles afirma que una de las causas de infelicidad es que una persona permanezca pasiva y no explote sus capacidades naturales. Por este motivo hay que concentrarse en conocer qué es lo que realmente buscamos, qué capacidades tenemos o nos gustaría desarrollar con el fin de ser un poco más felices.
Aristóteles afirma que una de las causas de infelicidad es que una persona permanezca pasiva y no explote sus capacidades naturales. Por este motivo hay que concentrarse en conocer qué es lo que realmente buscamos, qué capacidades tenemos o nos gustaría desarrollar con el fin de ser un poco más felices.
A. Shopenhahuer. "El arte de ser feliz" Regla nº30.